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INSTITUTO OSCAR MASOTTA

DELEGACION COMODORO RIVADAVIA

INTERLOCUTORA: DIANA CAMPOLONGO

Coordinadores locales:

José Luis Tuñón, Mario Korman

Reseña Gerardo Maeso [10/4/10]

LA RELACIÓN SEMBLANTE SÍNTOMA


Durante jornada de trabajo que sostuvimos junto a G. Maeso se abordaron cuestiones relativas al síntoma y al semblante respectivamente. En principio son nociones que tienen una relación: en el hablar mismo se pone en juego el semblante, en tanto que, la aparición de un síntoma, daría cuenta de una crisis en el sujeto, un punto de insistencia.

La propuesta psicoanalítica es la de sostener en análisis a un sujeto a través del trabajo de su síntoma, que puede considerarse como una forma de lucha por aferrarse a la vida (pulsión de autoconservación).El semblante es aquello que puede cambiar, en cambio el síntoma es lo que no cambia. En la práctica encontramos lo que podríamos decir con Kant, que se nos presenta a la intuición sensible. Para Freud, en el síntoma, hay algo expresado a medias, una verdad a medio decir. Todas las formaciones del inconsciente pueden ser tomadas como semblantes que encubren, a la vez que permiten, un acceso a la verdad. Para Freud el sujeto no tiene un libre acceso a la verdad, la transferencia puede tanto favorecer cuanto obstaculizar el acceso a la verdad. Los semblantes disimulan o encubren el acceso a la verdad. En la obra de Freud la castración opera como límite a los semblantes, la verdad se vincula, en el hombre, con el complejo de castración y con la envidia del pene, en la mujer. Para Lacan, en cambio, puede irse más allá de la castración, y la vía es el síntoma. En el concepto de sinthome, este es tomado como un reservorio libidinal que no se rinde a ningún semblante. Se podría decir que, el síntoma, introduce una permanencia en la estructura del sujeto que podría confundirse con lo que conocíamos como la personalidad. A través de su síntoma, el sujeto consigue una suerte de individualización. Los semblantes tienen que permitirnos desarrollar el sinthome, ese rasgo singular de nuestra propia posición libidinal. El síntoma alberga un real, un goce refractario al sentido, que permite hablar de lo incurable del síntoma.

Por la tarde se desarrolló un taller donde se presentó el libro de Gerardo Maeso Lacan con Joyce. El comentario estuvo cargo de Mario Korman y posteriormente Gerardo amplió el concepto de sinthome y la clínica borromea, haciendo que este taller fuese un modo de introducción a este tramo de la enseñanza de Lacán.


Ps. Martín Caprino Coco.